PDV Teresa
Paloma rápidamente termino de acomodarse la falda que tenia medio subida, y luego de eso volvio su atencion a mi, trato de dar un paso pero al final no hizo nada.
Vi su bolso en el sillón donde anteriormente estaba sentada y entonces me adelante y lo tome de forma rápida.
―¡Dame eso! ―me grito.
―¿Lo quieres? Pues vete de mi casa, ¿Qué haces aquí? y encima haciendo… “eso” en “mi sala” ¿No tienes vergüenza? ―le dije a esta.
―¿Qué? ¿De que hablas? –me pregunto.
―¡Sabes bien de que hablo