Una mañana bastante ruidosa en la mansión. Como padres primerizos, León y Divya a veces todavía estaban confundidos sobre cómo cuidar a sus dos bebés, que esa mañana ambos lloraban, sumado a los gemidos de los dos cachorros de león que habían sido liberados a propósito dentro de la mansión.
León y Divya, muertos de sueño, solo podían sentarse en silencio mientras observaban a Sean y Lily calmar a Liona y Rion. Sin mencionar que a los pies de Sean y Lily había dos leones que querían jugar.
"Mira