Capítulo 220. Demonios
A Elizabeth la despertó el frío, sus dientes empezaron a castañear y temblaba sin control.
Sintió que un brazo la recorrió, abrió los ojos y aun veía borroso, pero sin duda mejor.
No era un sueño loco, estaba en la cabaña de Ewan y Kendrick la abrazaba, ambos metidos en la cama.
—Creo que el frío es un síntoma —murmuró Kendrick—. Pero estamos mejor.
Kendrick la apretó contra él y Elizabeth suspiró con alivio al sentir su espalda calentita contra el pecho de Kendrick.
Kendri