Capítulo 107. Escurridizo
Marina y Gavin regresaron al castillo al final de la tarde, dejaron la moto frente al castillo para que uno de los muchachos la guardara.
Marina tiritaba de frío.
—No debiste meterte al mar —le recriminó Gavin negando con la cabeza.
—No me metí al mar, me resbalé y caí…
—Por estar corriendo.
—Tú me perseguías —Gavin la abrazó y le dio un beso mientras frotaba sus brazos para quitarle el frío—. Solo necesito una ducha de agua tibia.
—Puedo ayudarte con eso.
Ambos entraron a