Capítulo 138
Ella se puso roja y todos reímos ante su vergüenza, luego de eso empezamos a jugar en el agua y al llegar la hora de almuerzo fuimos a un restaurante que se encontraba en el sitio.

La noche llegó así que fuimos al supermercado para comprar los malvaviscos que íbamos a asar en la fogata que Iihan se ofreció a hacer.

— ¿Ya están? — preguntó Dánae con ansias — quiero comer el primero que salga.

— Espera un momento — me puse a reír — ya casi está listo el que tengo aquí.

Nosotros hicimos los mal
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