Mundo ficciónIniciar sesión—Pero yo sí y se me hace estúpido —dice Giordano tomando a Franco por la solapa del saco y obligándolo a voltear hacia él—. Me lo dijo todo cuando fui a despertarla.
—Bueno… Ya lo sabes… ¿Me dejas ir?
—No… Piensa Franco, por el amor de Dios, piensa… —dice Giordano desesperado—. Cuando era una niña se enamoró del hombre que solo la usó para llegar y







