Mundo ficciónIniciar sesiónFranco la mantiene a flote al mismo tiempo que la abraza por la cintura, sintiendo la calidez y suavidad de su cuerpo. Su cintura es tan estrecha que da la impresión de que con ambas manos es suficiente para sujetarla. Acaricia con sus labios la piel de sus brazos, es como el roce de terciopelo sobre su boca. Voltea hacia su cuello e inhala el aroma que libera su piel y su cabello. Tenerla cerca era un martirio y un goce.
—¿Es un buen momento para decir que te







