Viyan
Me desperté con el corazón pesado por la discusión de la noche anterior. El evento seguía resonando en mi cabeza como una humillación pública que no conseguía tragarme. Sahir cree que puede hablarme de cualquier manera, como si yo fuera una mujer más entre tantas que giran a su alrededor. Quiere mi presencia, quiere mi atención, quiere mi cuerpo, pero también quiere seguir viviendo como si no tuviera que rendirle cuentas a nadie. Y espera que yo acepte eso con elegancia, como si fuera alg