Capítulo 88
Fabiana
Aquella espera me iba a matar, sentí como mis manos rompían a sudar frío, mi cuerpo apenas tocaba la camilla de lo tenso que estaba.
- CAZZO - Antonio perdió los nervios, antes de que pudiera decir tonterías le agarré de la muñeca y me miró preocupado.
- ¿Te encuentras bien? - pregunté, estabilizando nuestras miradas.
- Si tú lo estás, yo lo estaré, ragazza -las lágrimas corrieron por mi rostro al sentir que algo extraño se introducía en mi intimidad. Era e