(POV: Ishtar)
Mike cayó.
Sus últimas palabras todavía flotaban en el aire cuando su cuerpo, marcado por el tatuaje incandescente que aún chispeaba en algunas zonas, se desplomó contra mí. Me arrodillé con él entre los brazos, sosteniéndolo como si pudiera impedir que su alma se apagara por completo. Sus labios se entreabrieron, pero no salió más sarcasmo, solo un suspiro largo… y el silencio.
—¡Adriian! —grité, con la voz quebrada—. ¡Harold!
Ambos llegaron segundos después. Adriian tenía fuego