Y es cuando Maggie se fija en Neil y se pone algo nerviosa, luego me mira y yo niego con la cabeza, esperando a que se calle y se vaya directo a su habitación, pero, tal parece que mi hermanastro no pretende dejarla en paz, porque le detiene el paso.
―No sé de qué me habla, señor―le responde Maggie toda nerviosa―yo estoy al servicio de la señora Pemberton, como se debe imaginar―le indica y Neil está enfurecido y la toma por el brazo.
―No trates de engañarme, que sé bien lo que vi―la amenaza y