Capítulo 22. Martes
(Martes)
Me bebí lo más rápido que pude mi malteada de mora con leche y volví a la sala de espera, en donde en cualquier momento el nuevo doctor de mi abuela llegaría a notificarme los resultados de la biopsia.
Estaba nerviosa, pero más que nerviosa, me sentía un poco extraña.
Me senté sobre la banca, a un lado de una niña de cabello rubio, ojos de color avellana, tez blanca y de unos aparentes 9 años, y continué leyendo mi revista de las mejores animaciones cinematográficas de la historia.
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