Mundo de ficçãoIniciar sessãoLas manos de Adrien en mi cabello mientras me lo hacía, no me dejaba abrir los ojos, él sabía perfectamente cómo me gustaba, y yo era una mujer que le gustaba dominar y ser dominada en la cama, solo en la cama, la forma tan varonil con que Adrien me tocaba, me agarraba, me tenía ardiendo.
—¿Así te gusta nena? —pregunta, comienza a hacer sus embestidas más fuerte y solo puedo asentir—. Debes decirme, si no tendr&e







