HENRY Y JULIA
HENRY: —¡Ya basta!, ¡basta de hablar de mi Madre, que fue una santa, de mi mujer a la que quisiste apartar de mí de la peor manera, de mi familia!—, le dije lleno de ira y dolor—, siempre has hablado de debilidad, de que no hay que tener una, pero tú eres y has sido la persona más débil que he conocido, por qué siempre te has valido de tu poder para hacer daño a las demás personas—, le grité acercándome un poco más a él, se bien que tiene sus mañas para act