PARTE TRES: UN HIJO QUE NO SE PUEDE AMAR
CAPÍTULO NUEVE
Bajando la mirada de manera lenta, sin saber que decir, teniendo en ella la mirada de su abuelo, no pudo evitar bajar la suya. Ya no podía seguir mintiendo, ya no podía seguir desviando su atención, ella solo quería darle la sorpresa de que estaba embarazada para el momento en que fuera así. Confiaba en que ese día iba a llegar.
—Ha llegado la hora de que me lo digas, Andrea. Y espero esta vez no huyas como lo intentas hacer siempre.
—Ab