-Daniel, dame tiempo, necesito pensar en esto, perdóname, pero por el momento no soy capaz, no puedo -explica.
Por más que no me guste, sé que tiene la razón, no es algo fácil de aceptar, yo por ejemplo no sé si podría con esto.
Salgo de la habitación dándole su espacio, no puedo ser tan egoísta de no ver su sufrimiento.
Estoy en el trabajo, mis padres están de viaje como es de costumbre en ellos y quede a cargo de todos los negocios familiares, en unos días tendré total acceso a la herencia de