—Como te atreves a hablarme así, eres un idiota—señalo
—Pues este idiota logro besarte y sé que también en poco tiempo te tendré en mi cama—dice con
egocentrismo
Le doy una cachetada y me voy del lugar pensando como pude ser tan idiota y hacer algo como
eso, ese hombre es una porquería.
Llego al salón donde están todos esperando para hacer un brindis, Rafael se acerca a mi
preocupado, detrás de mi entra el imbécil ese.
—¿Pasa algo, me tenías preocupado? —indaga
—Después hablamos—le digo
Paula m