Mundo ficciónIniciar sesiónEsa misma noche los dos se reunieron en ese lugar de la propiedad, exactamente como habían acordado, en el momento en que se estaba llevando a cabo la cena de los empleados de la granja.
Como la casa era espaciosa y llena de habitaciones, era fácil esconderse en ella sin que nadie se diera cuenta de su ausencia, además de que era costumbre no bajar a ninguna de las habitaciones si el coronel viajaba por negocios y sus observadores se relajaban en la vigilancia.
Creían que, de







