POV MARIANA
Jamás había sentido tanto miedo de Daniel, miedo de que fuera capaz de hacerme daño, miedo de las palabras que salen de su boca, de las preguntas que me hace, él siempre me trato como su mayor tesoro, pero ahora me trata como un trapo viejo al que pisotea para limpiar sus zapatos, miro a nuestro alrededor y todos me miran, dejo salir lágrimas de dolor, pero no físico sino del alma, del corazón, pues no conozco al hombre que tengo en este momento enfrente de mí, Matías se ve obligado