—Está bien, Nina está bien. Sedada, entera… aparentemente sana. Tengo a una colega doctora haciéndole un par de exámenes, pero más allá del hombro dislocado, no parece tener mayores lesiones —intentó tranquilizarlo, pero Jake pudo notar la indecisión y la incomodidad en su voz.
—¿Qué está pasando,