—¿Qué demonios fue eso?
La voz de Jake intentaba ser oscura, controlada y severa, pero en realidad estaba llena de sorpresa y de incredulidad.
—¿De qué estás hablando? —respondió su madre con otra pregunta dándole la espalda.
—¡Sabes muy bien de qué estoy hablando! —espetó Jake—. ¿Qué es eso de q