Era como retroceder un año, y a pesar de todo Nina soltó una carcajada.
—¡Ay, por Dios! ¿Todavía no has cambiado el repertorio de ofensas? —preguntó con sarcasmo—. Querida, tienes que actualizarte, porque esas ya pasaron de moda hace un año —le aseguró mientras Meredith avanzaba hacia ella y Jake s