Mundo ficciónIniciar sesiónDesesperado, ansioso, agobiado por cada mal pensamiento que había en el mundo.
Esa era la descripción perfecta para Jacob Lieberman cuando se dio cuenta de que Nina estaba desaparecida. Porque por desgracia esa era la palabra: estaba desaparecida.
—Pero ¿cómo no se te ocurrió buscarla? —le reclamó Jake a su padre mientras se mesaba los cabellos.
—Bueno yo… pensé que estaban tratando de llevarse bien… —murmuró Theodore.
—¿Durante todo el día? ¿Crees que Nina se







