Ugh —hizo un gesto de asco al ver y oler lo que había en el pañal de Steve—. En serio, a veces pienso que ingerir siempre cosas líquidas no les hace bien a los bebés —dijo Carter mirando al bebé pelirrojo que se encontraba tumbado en el cambiador, agarrando todo lo que veía a su alrededor.
Con una mano, dobló cuidadosamente de no mancharse el pañal, intentando que la masa líquida y medio verdosa que había dentro no se saliera. Luego, con los dedos índice y pulgar, lo agarró y con la punta de un