Mundo de ficçãoIniciar sessãoLa sala de estar es tan hermosa como el resto de la casa, todas telas lujosas y superficies relucientes que hablan de riqueza y gusto. Me dirijo al sofá más cercano, lista para hundirme en sus acogedores cojines, pero antes de que pueda sentarme, Nicolás me levanta en sus brazos y me deposita en su regazo.
—Siempre que estamos juntos, aquí es donde te sientas—, m







