—Fue fácil, dije para que me ayudara.
Nada de esto me cuadra, porque, aun así, William me dijo que viniera, o sea que Isabel debe creer que no le van a hacer nada porque está con Alejandro, pero ella está errada, porque eso no importa.
—Tienes que irte —insisto.
—No… ¿qué haces tú aquí? ¿cómo te enteraste de todo?
—William me avisó, por lo que sea que esté a punto de pasar… —digo mirando a todos lados—. Los tres nos jodemos, así que tienes que irte, diré que harás algún mandado.
—No me iré, yo