Mundo ficciónIniciar sesiónCorro por la casa agarrando mis cosas y me detengo en la cocina para terminar de tomarme el resto de mi café.
—¡Tía, ya me voy! —, grito.
—¡Esta bien, mi amor y que tengas un lindo día!
En un dos por tres estoy dentro de mi carro, yéndome lo más rápido hacia la cafetería. La alarma no sonó y me desperté una hora después de la que ya debería estar en el cafetín







