98. Te deseo
Estar de reposo en casa, resultó ser para Gabriela rutinario y un poco aburrido, sin embargo, agradecia poder pasar tiempo junto a los niños y a Luis.
Luego de su diagnóstico el mismo que había preguntado si podían tener intimidad, ahora no quería tocarla y ya tenía más de dos semanas en casa, sin embargo, las hormonas de Gabriela parecían estar revolucionadas.
Al verlo desvestirse o cuando salía del baño con la toalla amarrada a la cintura lo hacía desearlo con intensidad, aquel hombre alto,