Mundo ficciónIniciar sesiónMe dispongo a insertar la llave en la cerradura en la puerta de la entrada de la fraternidad cuando alguien me toma con fuerza por mi muñeca, sus ojos inyectados por la furia y su pecho sube y baja por su respiración violenta. Sus orificios nasales se ensanchan por cada resoplido que sale de su nariz y no hay que ser un genio para saber que su ira está elevada a niveles cósmicos.
—Te advertí novata que no te acercaras a Leine







