* * * * * * * * * * * Leo * * * * * * * * * * *
—Por favor, Norka, no empecemos ahora —le pido al beber un poco más de mi copa de champaña.
—Me dejaste en ridículo frente a los periodistas, Leonardo —señala furiosa nuevamente; sin embargo, tenía la habilidad para no demostrarlo. Aunque, para mí, que ya llevábamos dieciocho años de casados, era demasiado evidente.
—Discutamos esto en casa —le solicito al mirarla fijamente.
—Claro que lo vamos a discutir en casa como es debido —señala ella de mane