* * * * * * * * Lorey * * * * * * * *
—Bienvenidos —nos recibe un hombre (de aproximadamente cuarenta años) en la recepción.
—Gracias —contesta Francis, muy sonriente.
—Buen día, señoritas —precisa el hombre al poner toda su atención en Chiara y en mí.
—Señora —lo corrige mi amiga, de forma muy amable y sonriente.
—Ah… perdón —contesta el hombre, un poco apenado, mientras sonríe.
—Sí, ella es mi esposa —detalla Francis al pasar uno de sus brazos por la cintura de Chiara.
—Me llamo Chiara —se pr