***************LEO****************
—Veo mucha ropa nueva en tu armario —le comento a mi hijo, cuando hemos entrado a aquel.
—La abuela... —susurra al estrechar más mi mano y apegarse más a mí.
—La abuela... —musito sonriente—, la consentidora abuela —preciso; y él sonríe—. Veo ropa muy bonita —opino al ver todo lo que había en el armario—. Muy distinta a la que sueles usar... —musito sin querer.
—Me gusta... —dice muy apenado y algo... culpable.
Ante ello, decido agacharme y tomarlo en brazos.