***************LOREY****************
—Sabía que el italiano ese te gustaba mucho, pero jamás imaginé que tanto —comenta mi amiga, muy divertida, mientras que yo solo me limitaba en terminar de colocarme los aretes que había elegido lucir.
—¿Ya pediste el taxi? —le pregunto algo ansiosa; y yo la escucho reír.
—Sí, el taxi del hotel ya te está esperando —precisa—. Pero relájate, no creo que haya llegado aún.
—Chiara, él ya debe estar llegando al aeropuerto —señalo—. Dijo que llegaría a las nueve