***************LEO****************
—¿Estás seguro de que no perderé a mis hijos? —pregunto de manera insistente.
—¿Cuándo te he fallado? —me responde Max con una pregunta.
—Lo siento; no es por desconfiar de ti, pero este tema de las custodias y la amenaza de Norka me han puesto muy nervioso —señalo serio.
—Lo sé; es natural; no te preocupes.
—Gracias por comprender, Max...
—Para eso estoy, Leonardo —señala relajado al bostezar—. Para escuchar las tonterías que haces y aconsejarte para que no p