Llegamos al centro comercial y lo primero que busco es un restaurante para desayunar.
Luego me lleva por todas las tiendas de marca probando un sin fin de ropa y zapatos.
- Rosse, creo que este no me queda- me quejo y abro la puerta del probador, al instante su rostro se pone rojo saltando una sonora carcajada.
Me siento como la rubia de 'y donde están las rubias' cuando no le queda la ropa.
- Es que... te lo pusiste mal. Tenías de desamarrar la tira de atrás- me ayuda entre risas a lo que me c