NATANAEL DÍAZ
—Así que piensas trabajar en Lord’s— Rasqué mi barba incipiente mientras Laura llegaba a casa. Yo le estuve ofreciendo un gran puesto que cualquier persona podría aceptar y aún con un mejor sueldo, pero a ella siempre le gusta llevar la contraria.
—Claro, ¿no te parece una gra idea? Creo que es una maravillosa oportunidad de hacer algo que realmente me gusta— se siente al lado mío, en el enorme sofá de cuero que estaba en la sala.
—No me parece— dije cortante— Es un poco ridiculo,