Mundo ficciónIniciar sesiónNala se sintió liberada. Tomó asiento en el borde de la piscina y le sonrió a su amigo, el camarero del restaurante principal, el cual le había estado llevando un Martini tras otro. Ella no tenía idea de que horas eran, tampoco es que le interesara. Grenor se había marchado y abandonado a su suerte. La dejó justo media hora después de haberle hecho el amor con una intensidad arrebatadora.
O tal vez eso solo lo sinti&







