Punto de vista de Gabriela
Estaba almorzando con Miguel fuera del edificio porque vino a la oficina. Me invitó a almorzar a su restaurante favorito y acepté porque hacía tiempo que no nos veíamos. He estado tan ocupada lidiando con mis propios problemas y también con los asuntos de la empresa que me olvidé de mi prometido. Soy muy afortunada de que no se esté quejando de mis faltas como su prometida, y necesito detener esta ridiculez.
Parpadeé dos veces cuando tocó mi mano.
—¿En qué estabas pen