El punto de vista de Gabriela
Dante me dijo que hoy no fuera a trabajar, así que me quedé en su casa y me puse con las tareas domésticas. Teresa no sale de su habitación y la oigo hablar por teléfono con su amiga. Así que empezamos a limpiar la casa, a fregar los platos y también a lavar su ropa. Es lo único que puedo hacer para ayudarles en casa, además de para pagarles por dejarme quedarme.
Estiro el cuello, sintiéndome agotada por todas las tareas domésticas que he hecho hoy, pero no estoy