Keira
Keira
Alejo la oscura y densa nube gris de sus memorias, y me centro en el ahora.
Jess se sienta a mi lado en el sofá y me quita a mi sobrina de las manos para hacerle monerías y llenarla de mimos. Paris se ríe mientras tira de los aros plateados que cuelgan de las orejas de mi amiga hasta que le quita uno. Su intención es obvia, quiere llevarlos a su boca, pero la detengo a tiempo.
—Tienes un don —comenta Jess, sin mala intención, pero logra que mis ojos se llenen de lágrimas—. Keira… lo