— ¡La cena está lista! ¡Ahora vamos a cambiar a la princesa de este sitio!— Anuncia una animada y sonriente Adara al mismo tiempo que ingresa dando pequeños saltos a la habitación. Tenía la sensación de que su vida era mejor de lo que podría haber soñado, incluso estaba cumpliendo su sueño de ser madre aunque no fuera nacida de sus entrañas, era su hija del corazón, aquella que llegó por azares del destino a su vida.— ¡Mi amor!— Exclama en cuanto se percata de la falta de balbuceos de la pequeñ