En la mente de Adara continuaba presente el demandante y ardiente beso por el que fueron consumidos en el concurso de la empresa, si bien al principio fue extraño al final algo en ella despertó, deseosa de probar un poco más. Cierra los ojos echando la cabeza hacia atrás mientras la maquillista hace y deshace en su rostro y cabello, hoy era la fiesta donde anunciarían su compromiso, según le informo Eizan se trata de una extraña tradición familiar, solo esperaba que no terminara como esa pelícu