95. Suaves y cálidos.
Xavier salió un par de minutos después, solo con un pantalón, y con el torso desnudo, los pies descalzos y secándose el cabello con una toalla.
—¿Qué lo ha hecho venir hasta acá? ¿No me diga que se preocupó de que no comiera?— le preguntó Miller a su becario.
Pero no solo le pregunto, también lo acorraló entre su cuerpo y la barra de la cocina.
— Bueno, yo….— Él iba a responder, pero antes de que se diera cuenta ya estaba con el fuerte cuerpo de ese hombre contra el suyo, despertando su deseo.—