70. Está casada con un hombre rico.
— Esa desgraciada— Genaro agarró con fuerza los otros dos tragos que le había invitado el hombre tras beberlos de golpe de nuevo. Luego lo dejó sobre la barra y miró al camarero — Llénalos y ponle otra a mi nuevo amigo.
Ese hombre no tenía donde caerse muerto, pero en ese momento no le importó gastar dinero en quien parecía interesarse en su historia, se estaba desahogando y a veces los desconocidos eran la mejor opción para hacerlo, porque los conocidos podían usar tus debilidades para atacart