164. Señor Valerian lo siento su esposa.
— No hay nada que podamos hacer ya — dijo uno de los médicos quien observó un rato a la mujer muerta y luego salió de allí negando, a ningún médico le gusta perder un paciente y mucho menos si este acaba de tener un bebé.
Pero así es la vida, a veces los procesos que parecen más naturales pueden ser realmente los más riesgosos.
Ahora lo que quedaba era darle al marido la mala noticia, la otra segunda cosa que un médico en su guardia odia hacer.
Era incómodo, molesto y hasta doloroso ver a los f