129. Eso no puede ser señorita, revise bien.
— Muy bien Maryam, lo hiciste muy bien — aseguró Alexander trayendo a la joven de la cintura y pegándola a su cuerpo sin saber que en realidad ella no había tenido intención de matar al hombre y que realmente aquello solo había sido la propia salud del viejo al excitarse más de la cuenta.
— Señor yo no…— a pesar de que la chica normalmente aceptaba los acercamientos de Alexander estaba demasiado nerviosa como para dejarse tocar en ese instante por él vinculado siendo él un hombre que le gustaba