113. ¿Es usted mi secuestrador?
Miller se encontraba en ese momento haciendo el desayuno, un par de huevos revueltos y un par de lonchas de beicon, jugo recién hecho de naranja y café.
Era la primera vez que se tomaba el día libre, en muchos años, la primera vez que salía de la rutina y era a causa del joven sobre su cama.
El cuello le dolía por dormir en el sofá que había en su habitación, pero no podía compartir la cama con el joven, no con él pegándose contra su cuerpo, escuchando como le pedía que lo tocara y aliviará su