111. Solo es un pequeño corte, puedes hacerlo.
—Te amo… Jeremy….
Respondió ella sin dejar de moverse con los ojos cerrados por momentos, sintiendo como sus cuerpos chocaban una y otra vez al compás en cada embiste, cada que sus cuerpos conectaban, la forma que los labios de su esposo, mimaban sus pezones y la forma que marcaba su pecho y parte de su cuello.
No hacían más que llevarse cualquier tipo de pensamiento que no correspondiera a ellos dos, en ese momento nada más podía estar en medio de ellos, ni el nombre de Genaro, mucho menos el