Buscando respuesta...
— ¡Hola querida Halima! ¿Cómo has estado?— dijo Sylvia
— ¡Yo bien! ¿Qué tal por allí?— preguntó Halima— ¿Qué necesitas mi niña?
—Hablar con alguien— dijo Sylvia.
— Bueno, aquí está mi oreja para escuchar mi amorcito, cualquier cosa que tengas que decirme, cualquier situación por la que estés pasando, aquí estoy yo; ¿a ver qué está sucediendo?
— Halima, en menos de dos semanas estaremos nuevamente en América y tengo mucho temor, de cómo va a comportarse Hafid allá, él aún no olvida a Rachel