Valentina Petrova de Miller
Caminé tomado de la mano con los mellizos hacia la piscina ahí estaba cristal, nos acercamos a ella, ella se acercó a mí cortando la distancia entre nosotras para abrazarme
— volver a verte hija y muchas gracias por invitarme de verdad estoy muy emocionada y feliz porque podamos convivir— me dijo creo que no hacía falta que me dijera lo emocionada que estaba porque su voz ya lo reflejaba y eso me causaba emoción a mí al mismo tiempo.
— Gracias a ti por aceptar no